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Colecho, abrazos y besos.

Héteme aquí intentando actualizarme,  leyendo una de esas páginas imprescindibles como es pediatría basada en pruebas, y me encuentro otra vez con el manido tema del colecho. Se pregunta Javier en la entrada, con muy buen criterio, si no habrá un sesgo de interpretación en función del grupo de estudio al que pertenecen los autores de los artículos. Indudablemente, existe un conflicto, si no de interés, si de circunstancias, que afortunadamente se declara implícitamente al firmar cada cual sus conclusiones indicando a la secta al grupo al que pertenece.

Yo, que no pertenezco a ninguno de los dos grupos, leo, con no poco espanto, lo que dice el primero: «Con la evidencia disponible no se puede asegurar que el colecho sea una práctica segura». Dicho así, en lenguaje propio de sala de tribunal, el colecho podría resultar tan peligroso como freir un huevo, salir a pasear en bici, ir a la playa, saltar a la comba, abrazar y besar a tus hijos o dormir con bata de guata, pues ninguna de estas actividades se han evidenciado que sean seguras. ¿Os ha llamado la atención lo de los abrazos y besos? Pues pensad en un hijo con osteogénesis imperfecta o pensad que mediante el contacto le podéis transmitir la gripe aviar (es un decir simplemente para evocar las enfermedades contagiosas). ¿Se proscriben los abrazos y besos en general o se deben dar con prudencia y sentido común?

Parecen haber olvidado que cuando se da un consejo a una familia para que cambie una actitud, se deben dar dos circunstancias básicas:

1.- Que lo que hacen se haya demostrado que sea perjudicial. Y esto, no se ha demostrado para el colecho. O dicho de otro modo, los padres no tienen que demostrar que sea seguro, ni la ciencia tampoco. Así, por la misma regla, tendríamos que desaconsejar casi cualquier movimiento, que no se haya demostrado que sea seguro, al mismo tiempo que desaconsejaríamos fervientemente la inmovilidad, que tampoco está nada claro que sea segura. ¿Es seguro abrazar y besar a un hijo?

2.- Lo que se aconseja en su lugar es seguro y beneficioso: el no colecho no ha demostrado tampoco ser seguro y beneficioso, sino más bien se han demostrado los beneficios del colecho, al menos para un grupo de población que son los amamantados al pecho.

Si no, mejor callarse la boca y no dar consejos gratuitos (si son de pago es otra cosa).

Dicho lo anterior, voy a intentar hacer una secuencia lógica, que no basada en la evidencia:

1.- La lactancia materna ha demostrado beneficios en la salud a corto, medio y largo plazo, tanto del bebé como de su madre.
2.- Cualquier cosa que prolongue la lactancia materna debe considerarse que tiene los mismos beneficios que la propia lactancia materna.
3.- Cualquier cosa que acorte la lactancia materna provocará un perjuicio en la salud a corto, medio y largo plazo, tanto del bebé como de su madre.
4.- Desaconsejar el colecho provoca un perjuicio en la salud a corto, medio y largo plazo, tanto del bebé como de su madre.
5.- El colecho debe practicarse por padres motivados (no se trata de «aconsejar» el colecho, sino de «no proscribirlo»), no fumadores, no bebedores, no consumidores de sedantes u otras drogas y nunca en el sofá.
6.- Los abrazos y besos deben ser dados únicamente por familiares y amigos, con consentimiento (no hace falta que sea escrito) del abrazado y besado, en condiciones de buen aseo personal (manos, brazos, boca, pelo, ropa), no sea que le peguemos desde piojos, pulgas, chinches y garrapatas hasta la gripe aviar, y con una fuerza proporcionada a la capacidad de aguante de la persona abrazada (cuidado de no abrazar a un recién nacido con la misma fuerza y dandole dos manotazos en la espalda como si fuera tu compadre). En cuanto a los besos, hay que tener en cuenta de quien hablamos para desaconsejar o no los besos en la boca o con lengua, lo que requeriría una entrada específica que voy a titular «medicalizando los besos». Pero esa no la voy a hacer hoy… hoy no… ¡maaañana!

Para finalizar me vuelvo a preguntar lo que otras muchas veces me he preguntado: ¿No estaremos medicalizando mucho el sueño? ¿Acabaremos por enseñar a todo el mundo a dormir, a respirar, a hacer pipí, a hacer caca, a beber, a comer, a besar o a abrazar, porque nuestros mecanismos innatos de regulación de todas estas funciones básicas han resultado imperfectos tras un millón de años de evolución?¿Solo a los que tienen un sueño patológico? ¿Donde están los límites basados en la evidencia del sueño fisiológico y patológico?

Mi consejo final: besa, abraza y colecha con sentido y sensibilidad, porque hay cariños que matan.

pediatria y salud

Laura
Laura
Entusiasta del mundo online. Humilde escritora, que sueña con poder publicar algún día sus libros. Apasionada de la vida. Me caracterizo por saber disfrutar de los pequeños detalles. Me gusta aprovechar cada segundo que la vida me regala.

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